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Más allá del diseño: cómo elegir unas sandalias para un evento

  • Ruth Preciado
  • 15 ago
  • 2 min de lectura

Actualizado: hace 5 días

Sandalias de tacón blancas con tiras de pedrería junto a un tocado floral.



Elegir unas sandalias para un evento no debería depender solo de su diseño. Es habitual ver a invitadas, novias y madrinas apostando por tacones altos o sandalias con tiras finas que, después de varias horas de uso, pueden provocar rozaduras, ampollas o molestias que nos impidan disfrutar de la celebración.



Las rozaduras aparecen por la fricción repetida del calzado sobre la piel y pueden verse favorecidas por factores como el calor, la humedad o pasar muchas horas caminando y de pie. Por eso, cuando sabemos que vamos a llevar unas sandalias durante buena parte del día, anticiparnos puede ayudarnos a evitar muchas de estas molestias.



Para intentar prevenirlas, el primer consejo es usarlas unos días antes del evento. No estrenarlas el mismo día nos permitirá detectar con antelación dónde aprietan, rozan o generan presión. Podemos utilizarlas en casa durante periodos cortos para comprobar cómo responde el pie y localizar los puntos que conviene proteger.



Otro aspecto importante es prestar atención a cómo se ajusta la sandalia al pie. Las tiras demasiado estrechas, los bordes rígidos o un ajuste demasiado ceñido pueden ejercer mayor presión sobre determinadas zonas del pie y aumentar el roce a medida que pasan las horas.



Al probárnoslas, conviene comprobar que las tiras sujetan el pie sin clavarse, que el talón se mantiene estable y que el pie no se desplaza hacia delante al caminar. Es importante tener en cuenta que, después de varias horas el pie y especialmente con temperaturas altas, los pies pueden hincharse, haciendo que una sandalia que inicialmente parecía ajustada termine resultando incómoda.



También conviene prestar atención a los materiales y acabados de la sandalia. Un material excesivamente rígido puede generar más fricción en aquellas zonas que están en contacto continuo con la piel, especialmente en las tiras y en los bordes.



Materiales como la piel suave, el ante o determinados tejidos flexibles pueden resultar más agradables al contacto con el pie. Pero, más allá del material, es importante comprobar que las tiras sean flexibles y que los bordes y las zonas interiores tengan un acabado suave, sin costuras o uniones que puedan provocar roce.



Al final, elegir unas sandalias para un evento no consiste solo en pensar cómo quedan con nuestro estilismo, sino también en cómo vamos a sentirnos con ellas después de varias horas. Prestar atención a estos pequeños detalles puede ayudarnos a evitar molestias y, sobre todo, a disfrutar de la celebración con mayor comodidad.






 
 
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